Drácula, versión rumana

El vampiro de Bram Stoker dista mucho de su posible referente histórico, Vlad el Empalador, el príncipe que mantuvo a pulso la frontera con el Imperio otomano, y que sirvió como símbolo para la consolidación de la nación rumana. El comunismo prohibió la novela irlandesa, pero tras la caída de la Cortina de Hierro los rumanos se encontraron ante la sorpresa de un héroe nacional convertido en colmilludo chupasangre.

POR Lucian Boia

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ACERCA DEL AUTOR


Lucian Boia

Profesor de la Universidad de Bucarest. Su trabajo es un punto de referencia para analizar la historia de Rumania y de Europa. Algunas sus obras traducidas al español son: "¿El fin de Occidente?", "Hacia el mundo de mañana" (2015), "La tragedia alemana" (2018) y "El juego con el pasado. La historia entre verdad y ficción" (2019).

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