Google+
El Malpensante

Artículo

Recuerdo

Que las cosas cambian cada vez más rápido es algo indudable. ¿Cómo? Esta breve mirada al pasado arroja luces sobre el intrincado mecanismo de la historia. 

© Juice

 

Yo recuerdo cuando los hombres no nos besábamos. Recuerdo cuando la televisión tenía cuatro canales en riguroso blanco y negro. Recuerdo cuando un porro era una novedad aterradora. Recuerdo cuando una computadora era un delirio de las películas de ciencia ficción. Recuerdo cuando el mundo iba a ser mucho mejor. Recuerdo cuando las villas miseria estaban llenas de trabajadores. Recuerdo cuando las mujeres no usaban pantalones. Recuerdo cuando un blue jean era una muestra de rebeldía casi intolerable. Recuerdo cuando los ricos tenían apellidos que sonaban a bosta. Recuerdo cuando nadie sabía qué corno era la soja. Recuerdo cuando los coches tenían la palanca al volante. Recuerdo cuando la Unión Soviética era el gran poder y mandaba al espacio perros y astro­nau­tas. Recuerdo cuando tomar un avión era un evento extraordinario. Recuerdo cuando los viejos usaban sombrero. Recuerdo cuando muchas etiquetas decían industria argentina. Recuerdo cuando los curas decían misa en latín. Recuerdo cuando había mujeres vírgenes. Recuerdo cuando los chicos debutaban con putas. Recuerdo cuando Perón era un general derrotado en Madrid y Guevara un guerrillero que iba a ganar una revolución en algún lado. Recuerdo cuando los diarios y las revistas estaban escritos en castellano. Recuerdo cuando el pelo largo –por encima del cuello de la camisa– era causa de suspensión en el colegio. Recuerdo cuando viajaba en tren a Mendoza, a Zapala, a Jujuy. Recuerdo cuando la palabra pedorro no existía, ni la palabra cedé ni devedé ni digital, ni la palabra shopping ni la palabra sushi, ni maxikiosco ni tetra ni rockero, ni celu ni huskie ni bolú y mouse era el apellido de un tal Mickey. Recuerdo cuando gay se decía maricón y era una condición que se escondía. Recuerdo cuando los equipos de fútbol no podían hacer cambios. Recuerdo cuando el pasado era un desastre. Recuerdo cuando era más fácil ver un caballo en la calle que una teta en el cine. Recuerdo cuando estaban por sanear e...

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Martín Caparrós

Su último libro, El hambre, fue publicado en 2014

Abril 2009
Edición No.96

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Las correas de Alejo


Por


Publicado en la edición

No. 205



Álbum del vallenato colombiano [...]

Aki Kaurismäki: ¿un Jarmusch a la finlandesa?


Por


Publicado en la edición

No. 205



Con este texto podrán entender un poco más sobre el conversatorio que haremos en alianza con Tornamesa y Cinecolombia. [...]

Monopolio


Por Nicolás Rodríguez Sanabria


Publicado en la edición

No. 207



Ruedan los dados, amigos y familiares avanzan en las casillas del tablero en pos de la riqueza individual. Ignoran que su pasatiempo surgió como una herramienta pedagógica para explicar [...]

¡Dejen que reviente!


Por Thomas Vasek


Publicado en la edición

No. 204



Si alguien lo contradice, inhale, exhale y pelee. Quizás no haya una mejor forma de comunicarse. [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores