Quédate en casa

En Bruselas se han emitido recientemente más de 2.500 certificados para evitar que quienes duermen en la calle sean multados en medio de los toques de queda durante la pandemia. El movimiento okupa ve el problema desde un ángulo diferente y ha propuesto otra solución: convertir en resguardos los miles de edificios vacíos de la ciudad. ¿Qué tan efectiva podría llegar a ser la ocupación de lugares deshabitados para atenuar la crisis mundial de los sintecho?

POR Ana Muñoz

Quédate en casa

© salomé lauwerijs. Dentro de su habitación, la mujer que propuso la iniciativa de ocupar el Hôtel Lambeau.

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ACERCA DEL AUTOR


Graduada en periodismo y ciencias políticas. Cofundadora de la revista peruana Malquerida. Actualmente vive en Bruselas, donde trabaja en la promoción de derechos humanos. Fue finalista del Premio Nuevas Plumas 2017. Desde 2021 coedita Maleza, una newsletter de no ficción.

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