"Si Dios fuera mujer": La historia de una familia en tránsito

Reseña del documental Si Dios fuera mujer, a propósito de su lanzamiento en la pantalla grande. 

POR El Malpensante

Si Dios fuera mujer

Si Dios fuera mujer es el osado título que Angélica Cervera Aguirre le puso al documental que dirigió y que se estrena hoy, 7 de julio del 2022, en las salas de cine de las principales ciudades colombianas. Esta es la ópera prima de Cervera y ya fue presentada en el reconocido Festival de Documentales de Sheffield (Sheffield Doc/Fest), en donde ganó el Premio del Jurado Joven. Cuenta la historia de Laura, que antes era Óscar, un niño que, a los 6 años y con el apoyo de sus padres, comenzó una transición de género. De manera acertada, sin embargo, el documental inicia in medias res, ya que no se interesa en retratar ese momento inicial de transformación física, sino que nos muestra la vida de la protagonista cuando la transición está ya muy avanzada. Óscar ha dejado de ser Óscar y se ha convertido en Laura, quien tiene ya 9 años y dice experimentar la felicidad que nunca antes había sentido. 

La narración se centra, pues, en otro momento significativo de la vida de la niña: la preparación de su primera comunión, un gesto que, según palabras de la directora, es “un acto político con el que, sin proponérselo, Laura rompe no solo con el pensamiento de una familia conservadora, sino también con una institución que tanto ha segregado y negado a las personas transgénero”. Todo, además, en un momento en que se acerca su paso de la niñez a la adolescencia, y en el contexto de una familia de inmigrantes colombianos instalados en España hace más de quince años. Ya lo anuncia la inscripción que aparece en el afiche oficial de la película –“Una familia en tránsito”–: el relato entero gira en torno a los cambios, a las metamorfosis.

El documental está filmado desde un punto de vista muy íntimo. Los frecuentes planos detalle de las caras de los personajes producen en el espectador la sensación de estar ahí con ellos. Esta profunda intimidad fue en gran parte posible debido a que la protagonista es prima de Angélica Cervera, y, por lo tanto, al narrar la historia de Laura, estaba también narrando la de una parte de su familia, una que ha tenido que sobrellevar momentos difíciles y con la que la directora paisa, junto con su equipo de grabación, pasaron tres meses completos capturando su día a día desde la mañana hasta la noche. Esto permitió que el documental retratara de manera muy cercana las tensiones internas de la familia surgidas a partir del proceso de transición de género de Laura. El ojo del espectador navega entonces entre el apoyo total que le brinda su madre y la lucha interna del padre, quien ama a su hija, pero no puede evitar extrañar a su hijo. 

La película seguramente será polémica porque pone el dedo en la llaga al plantear interrogantes que se enfrentan de manera directa con las creencias más íntimas y sensibles de los espectadores. Por ejemplo: ¿debería un niño de seis años tener la potestad de decidir sobre algo tan delicado y que implica tantas cosas como una transición de género? ¿Cuál es el rol que deben jugar los padres en una situación así? ¿Cuál es la relación entre cristianismo y transgenerismo? En fin, cada espectador llegará a su respuesta después de ver el documental. 

Si Dios fuera mujer fue producida por Monociclo Cine y RTVCPlay en el marco de su iniciativa “Hecho en Colombia”, que busca brindar mayor difusión al cine nacional. 

 

 

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