No pegar los ojos en toda la noche puede convertirse en una pesadilla. Para el autor de esta nota, en cambio, el insomnio es un dulce regalo y amanecer despierto un asunto que no le quita el sueño.
El bestiario de la infancia hace parte desde luego de las memorias más íntimas de las personas. Y para un escritor está indisolublemente ligado con la literatura.
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