El vuelo de un Pterodáctilo

 

La única forma de llegar a muchas poblaciones de nuestra fragmentada geografía es por aire. Tal es el caso de Acaricuara en Vaupés. A las compañías aeronáuticas no les resulta atractivo el panorama de pistas de tierra y fleteos a último minuto. Por ello, unas pocas empresas pequeñas, una flota de aviones octogenarios y un conjunto de pilotos osados se han convertido en la alternativa para llegar a rincones donde el Estado brilla por su ausencia.

 

 

POR Julián Isaza

El vuelo  de un  Pterodáctilo

© Fotografías de Alejandra Gómez

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ACERCA DEL AUTOR


Julián Isaza

En 2009 ganó el Premio Rey de España con la crónica "Atlas es chocoano". En 2017 ganó un Premio Simón Bolívar de periodismo por su crónica "El vuelo del pterodáctilo". Dirige la revista "Directo Bogotá".