Google+
El Malpensante

Ficción

Pólvora

Un cuento.

Ilustraciones de Juan Gaviria

 

Al Negro, por el añoviejo que está quemando.

 

Es Año Nuevo, unos pelados prenden volcancitos al borde de la piscina. Son hijos de la mujer que se pasó al bloque B hace dos semanas. Unas caspas, me han dicho los porteros. Como vos y Polo cuando él vivía en la unidad, me recordaron. No, de pelado yo era peor, mucho peor. Yo era capaz de prender la unidad, si me daba la gana. Era capaz de cualquier cosa como esa vez, con Polo, que les disparamos a las ventanas de la gente con una escopeta de perdigones. Subimos al quinto piso del bloque D y nos metimos a un apartamento desocupado; desde allá escogimos los blancos, reventamos vidrio a lo loco. Pienso en eso y no me reconozco. Digamos que me ablandé, que agarré otro camino y que por eso me comparan con esos peladitos suavecitos como pandebonos que ya han prendido tres volcanes. El último estalla rojo. Dos metros de magma chispeante que brilla en el agua de la piscina.

El grito de mi madre me encuentra en el balcón, me saca del encinte que me produce la pólvora.

Voy a su cuarto.

–¿Qué pasó? –le pregunto entre nervioso y molesto; siempre exagera.

–Es él –me contesta señalando el televisor, alterada–. Es él. Por Dios.

En la pantalla, un hombre y dos mujeres bailan en lo que parece una obra de teatro.

–No entiendo –le digo de mala gana–. ¿De qué hablás?

–Es él –se aferra a esas dos palabras.

Me fijo en el rectángulo negro: el hombre que baila con las mujeres usa un sombrero de fieltro a lo gánster y un bastón. Canta horrible, desafinado, combinando inglés y francés: welcome, bienvenue au cabaret. Se acerca al borde del escenario. Da pasos en punta, tímidos, como probando la lisura de las tablas con sus zapatos de cuero. Las mujeres lo siguen en hilera, coordinadas. Pierna, paso, patada. Pierna, patada. Se corre una cortina blanca al fondo del escenario y aparece una banda: un guitarrista, un baterista y un tecladista. Entonces, por algunos segundos, se pasa a un plano lateral, a un plano abierto.

–Ahí sí se ve –insiste mi madre–. Es él.

Se refiere, ahora me doy cuenta, a ...

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Harold Muñoz

En 2017 ganó el Premio Nuevas Voces Emecé-Idartes con su novela "Nadie grita tu nombre", que en 2018 fue nominada al V Premio de Narrativa Colombiana de la Universidad Eafit.

Junio 2019
Edición No.208

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Los dictadores digitales


Por Andrea Kendall-Taylor, Erica Frantz y Joseph Wright


Publicado en la edición

No. 216



Se suponía que internet y las redes sociales nos liberarían de los autoritarismos, pero no contamos con la astucia de muchos regímenes para vigilarnos, oprimirnos y convertirse en [...]

Poemas


Por Ida Vitale


Publicado en la edición

No. 203



Ida Vitale [...]

Mataron al poeta


Por Magnus Boding Hansen


Publicado en la edición

No. 213



El 23 de enero, Luigi Ovalles, de 24 años, fue alcanzado por un disparo durante una manifestación contra el régimen de Nicolás Maduro. Tras la pista de un poeta talentoso y [...]

El acordeón en las letras del Caribe colombiano


Por Ariel Castillo Mier


Publicado en la edición

No. 205



Desde su primera aparición en prensa en el último cuarto del siglo XIX, el acordeón no paró de coquetear con las mejores plumas de la región, presentándose co [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores