Los rostros de estas tierras

Por su magnitud, algunos fenómenos solo pueden percibirse desde las alturas. Cierto: la aeronáutica develó una faz desconocida de nuestro planeta y se convirtió en una aliada inmejorable de la geografía. Por ejemplo, en 1966 los norteamericanos James Parsons y William Bowen identificaron el sistema hidráulico de los Zenúes desde un avión.

Esta semana en Lugar Común, Carlos Camacho nos cuenta sobre el romance de las aeronaves, los fotógrafos y la tierra. Un trío al que bien le caben los historiadores.

¡Bienvenidos a un apasionante sobrevuelo!

POR Carlos Camacho Arango

Ilustración de Julio Ossa Santamaría. IG: @ossajulio]

Ilustración de Julio Ossa Santamaría. IG: @ossajulio

Al ver desplegarse desde el aire el dilatado paisaje colombiano, de repente entendí que estudiar un país sin volar en aeroplano es como examinar una cara por partes: un ojo aislado, la boca separada, una ceja… para después juntarlo todo con ayuda de la memoria y ver así la cara completa. Aprendí a conocer Colombia profundamente, rasgo a rasgo, pero fue desde el aire que pude ver en perspectiva el rostro de la tierra [...] De ninguna otra forma puede el escritor viajero abarcar los contornos de un país.

 

Esto dijo el norteamericano Blair Niles en 1924 después de un largo viaje por Colombia. Para apreciar la novedad de sus palabras, cabe recordar que la aviación comercial estaba en su infancia y que una de las primeras aerolíneas del mundo se había fundado en Barranquilla apenas cinco años atrás: la Sociedad Colombo Alemana de Transportes Aéreos (SCADTA). Algo se ha dicho sobre la importancia de la aeronavegación en la historia de los transportes y las comunicaciones, pero hemos oído menos sobre su relevancia para conocer mejor la geografía nacional gracias a una nueva técnica, la fotogrametría, es decir,  el “procedimiento para obtener planos de grandes extensiones de terreno por medio de fotografías aéreas” y hacer realidad, de paso, un viejo sueño de artistas y cartógrafos: ver el mundo al vuelo.

En la Biblioteca Luis Ángel Arango en Bogotá reposan papeles y fotos que nos dan pistas sobre los inicios de este tipo de emprendimiento en nuestro país. Por ejemplo, la cotización de una inspección aérea de las tierras al este de la Cordillera Oriental, en particular aquellas situadas al sur del río Guayabero, en 1924. El documento, mecanografiado en alemán por la pionera SCADTA, nos revela que en el mismo año en que Blair Niles entreveía las posibilidades de la aviación para entender mejor el territorio, pilotos y negociantes alemanes y colombianos ya estaban haciéndolas realidad y tratando de rentabilizarlas.

En la Luis Ángel también se puede consultar un álbum empastado en piel verde y adornado con el escudo de armas de la Presidencia de la República. Contiene 37 fotos en blanco y negro, no fechadas, de los departamentos de Boyacá, Santander y Norte de Santander, la mayoría tomadas desde el aire. También hay en él fotos aéreas de Bogotá: la Plaza de Bolívar, Chapinero, la plaza de mercado, el barrio Las Cruces… No sé si estas imágenes de la capital hicieron parte de un proyecto sistemático. En cualquier caso, la selección hace pensar que cada foto era una ficha de un probable rompecabezas de la ciudad, cuadrante por cuadrante. Digo “probable” porque hace poco conocí otro rompecabezas de la misma naturaleza, pero armado.

La Escuela de arquitectura, urbanismo y diseño de la Universidad del Norte, en Barranquilla, emprendió la tarea de la mano del departamento de historia y de la editorial de la misma institución. El resultado es inspirador y elegante. Se encuentra en una especie de coffee-table book que, al contrario de lo que pasa con la mayoría de sus congéneres, sí provoca leer. Fue publicado en 2019 para conmemorar los cien años de la fundación de SCADTA. Su título: Barranquilla. Paisaje aéreo.

El libro contiene muchas fotografías de la ciudad tomadas desde el cielo en 1939, encontradas en el Archivo Histórico del Departamento del Atlántico, restauradas digitalmente y analizadas en cinco capítulos, uno para cada sección urbana. Ofrece, además, y este es el rompecabezas, un mapa de Barranquilla reconstruido a partir de un gran número de fotos, mapa que Adolfo Meisel, rector de la Universidad del Norte, llama en el prólogo “un Google Earth de la época”.

En cada página se sienten el criterio y el buen gusto de los investigadores, editores y diseñadores que concibieron y llevaron a cabo el proyecto. Para los barranquilleros el resultado puede ser una especie de álbum familiar lleno de fotos tomadas desde un ángulo inesperado; para los que no conocemos la ciudad, es una invitación al viaje, no sólo turístico, para recorrerla a pie, en bicicleta o en carro, sino temporal, para verla como era hace más de ochenta años.

 

Ilustración de Julio Ossa Santamaría.

Ilustración de Julio Ossa Santamaría. IG: @ossajulio

 

Me pregunto cuántas series de fotos como las de Barranquilla. Paisaje aéreo reposan en archivos colombianos o extranjeros. Tomadas entre las dos guerras mundiales, ellas nos darían una imagen nítida de nuestras ciudades justo antes del crecimiento acelerado que empezaron a vivir en las décadas centrales del siglo XX y complementarían, de manera admirable, las múltiples colecciones de fotógrafos reconocidos, disponibles en archivos locales y regionales o en compilaciones ya publicadas.

En palabras del aeronauta pionero Blair Niles, nos permitirían ver en perspectiva los diferentes rostros de estas tierras. 

 

Carlos Camacho Arango

Universidad Externado de Colombia

30-08-21

 

Coda:

*El encuentro de Parsons y Bowen con la obra de ingeniería hidráulica de los Zenúes mencionado en la entradilla abre el artículo de los mismos autores “Ancient Ridged Fields of the San Jorge River Floodplain, Colombia” publicado en The Geographical Review, vol. LVI, número 3 (julio de 1966).

*Esta es la cita original que da inicio a la columna:

In looking out from the air over the vast unrolling panorama of Colombia, I suddenly understood that studying a country without the aëroplane [sic] is like examining a human countenance bit by bit; an isolated eye, a detached mouth, an eyebrow; and then by an act of memory adding all together in the effort to see the face as a whole. I learned to know Colombia intimately, feature by feature; but it was in the air that I saw in perspective the face of the land [...] In no other way can the travel author so comprehend the contour of a land.

Blair Niles, Colombia, Land of Miracles. Nueva York: The Century, 1924, pp. 366-367.

*La definición de “fotogrametría” proviene del Diccionario de la RAE.

*La cotización de la inspección aérea de las tierras aledañas al río Guayabero y el álbum de fotos de la Presidencia de la República pueden consultarse en la sala de libros raros y manuscritos de la Biblioteca Luis Ángel Arango bajo los números topográficos MSS1996 y FT3217, respectivamente.

*Los curiosos, aerofans, locos de la aviación y la historia, pueden encontrar el libro Barranquilla. Paisaje aéreo aquí.

 


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ACERCA DEL AUTOR


Carlos Camacho Arango

Docente-investigador Centro de Estudios en Historia (CEHIS), Universidad Externado de Colombia

Doctor en historia, Universidad París I Panthéon-Sorbonne

Historiador, Universidad Nacional de Colombia sede Medellín